Al parecer desde la Dirección General de Infraestructuras se adjudicaban contratos a la empresa Interligares, S.L. en la que figuran dos hijos del propio Luis Luengo, el ex comisario de información Gabriel Fuentes y el ex jefe de policía de Madrid Miguel Ángel Fernández Rancaño. La Brigada de Delincuencia Económica les atribuye una desviación de fondos por importe de 2,4 millones de euros adjudicados de forma delictiva.
El Juzgado de Aranjuez estaría instruyendo diligencias por los delitos de estafa, falsedad documental, cohecho, tráfico de influencias y delito contra la Seguridad Social. Los hechos habrían sido cometidos durante la etapa en la que Alfredo Pérez Rubalcaba se encontraba al frente del ministerio.
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