Cuando digo "Estado" de la Nación no me refiero a ese debate que nuestros gobernadores tienen cada "X" tiempo en el Parlamento. Cuando digo el "Estado" de la Nación, me estoy refiriendo, implícitamente, a los personajes que constituyen la cabeza visible de nuestro país, es decir, el Rey, el Presidente, los Parlamentarios, Senadores, Ministros, Presidentes autonómicos, alcaldes, a los que tenemos que añadir, todos y cada uno de los secretarios, asesores, etc. que complementan esta parafernalia, que trabajan para la Nación y, por supuesto, para nosotros los ciudadanos que somos los que componemos el país.
En un país de unos 48.000.000 de almas tenemos: 1 Rey, 1 Presidente del Gobierno, 13 Ministros, 1 Congreso de Diputados (350 miembros), 1 Senado (266 miembros). A esto debemos añadir 52 Comunidades y 8.116 municipios, con sus correspondientes Presidentes de la Comunidad y Alcaldes. No sigo enumerando, sería tedioso y aburrido. Tenemos más de 400.000 personas que se dedican a manejar las riendas de un país, trabajando en todos los niveles de la administración.
En resumen y sin ánimo de ofender, tenemos más políticos que médicos, policías y bomberos juntos. A pesar de todo, nuestro país no funciona por lo que deberíamos reflexionar si es necesario tener aproximadamente 1 político por cada 100 habitantes y seguir en la cola de Europa. Si añadimos que a todos estos políticos les pagamos de nuestro bolsillo (bueno nuestros padres, yo y muchos otros seguimos en el paro), un país con la tasa de desempleo más alta de los últimos tiempos (24,44%), es lógico que estemos tan indignados cuando se nos piden más sacrificios para seguir manteniendo a este montón de parásitos, aunque se empeñen en decir que están trabajando para mejorar nuestra situación.
Señores políticos, perdonen la expresión, pero ¡UNA MIERDA! Ustedes no están trabajando para un país que necesita salir de una crisis, ustedes están trabajando para que sus activos no disminuyan y puedan seguir "mamando del bote" durante unos años más, a costa del contribuyente.
Si verdaderamente estuvieran trabajando para los españoles, reorganizarían sus competencias y reducirían el número de sus miembros, bajando la presión al ciudadano. Aumentarían la inversión en Industria, para que bajara el paro y todos pudiéramos tener un trabajo. Presionarían a los bancos para que lo hicieran bien e incluso eliminarían alguno que, por las circunstancias, probablemente no tenga futuro. Dejarían de favorecer los dividendos de grandes empresas cambiando una Ley Laboral que no ha mejorado el mercado, más bien lo ha empeorado alarmantemente. Dejarían que los ciudadanos tuvieran acceso a la educación, como hasta ahora, en lugar de ser selectivos a la hora de elegir los que pueden o no pueden estudiar y tampoco hubieran recortado los gastos de sanidad, que era uno de nuestros pilares más aventajados del mundo, tanto a nivel de cuidados sanitarios, operaciones, trasplantes de órganos, etc., como a nivel de investigación. Dejarían de presionar a niveles insospechados a los ciudadanos, que son los únicos que están pagando los desmanes de una clase política que no ha sabido mantener el equilibrio en sus finanzas y se permiten el lujo de decir que lo hacen para ser más competitivos y que los ciudadanos podamos vivir mejor. Pues que quieren que les diga, mejor sus sueldos en nuestra cuenta corriente y ya intentaremos levantar nosotros solitos el país.
Hay otra cosa que se les olvida, los jóvenes de hoy somos los contribuyentes de mañana y, por culpa de la presión fiscal de sus ajustes, no tenemos forma de vivir nuestra propia vida. Nos están obligando a cambiar de aires y viajar a otros países que nos ofrezcan más oportunidades, dejando al Estado sin nuestros futuros ingresos, por lo que difícilmente podrán seguir manteniendo "sus propios gastos", sin contribuyentes que les sustenten.
Lo están haciendo muy mal y deberían plantearse que España es como una empresa y, a los que no funcionan, se les manda al paro..., pero ese sería otro gran problema, 400.000 más al INEM.


