Barack Obama, una vez que ha recibido la información que recogió el Secretario del Tesoro, Timothy F. Geithner, que relizó en días pasados una gira entrevistándose con los líderes de la economía europea, ha instado al presidente español a solicitar a la máxima brevedad la compra de deuda por el Fondo de Europeo de Estabilidad Financiera, es decir, el rescate.
El Presidente Obama está muy preocupado con las consecuencias que está teniendo la crisis de deuda en Europa, cuyos foco más grave se encuentra en España e Italia, aunque es nuestro país el que está sometido a un mayor riesgo de quiebra en estos momentos. Una eventual quiebra de España, escenario improbable pero que planea sobre el ambiente y que está restringiendo los movimientos de capitales y la inversión a ambos lados del Atlántico, podría traer funestas consecuencias para el sistema financiero y la economía norteamericanas, ya que induciría un menor crecimiento al tiempo que podría desestabilizar a determinadas firmas financieras de Wall Street que tienen fuertes compromisos en seguros de impago y derivados vinculados con la deuda española e italiana por valor de no menos de 500.000 millones de dólares.
Por otra parte, las incertidumbres sobre el euro están fortaleciendo en exceso al dólar, lo que hace menos competitiva a la economía norteamericana en según qué zonas geográficas, corriente de mercado que la Reserva Federal no puede evitar por más movimientos que haga para debilitar al dólar, ya que muchos inversores innternacionales están saliendo de sus posiciones en euros para refugiarse en el dólar. Si bien esto favorece una política monetaria expansiva norteamericana y la fácil financiación del abultadísimo déficit americano, es evidente que encarece sus productos en el viejo continente, uno de sus principales clientes.
Obama ha prometido apoyo financiero americano para compra limitada de deuda española e italiana en coordinación con el BCE, aunque de forma moderada, así como influir en su sistema bancario y su servicio exterior para restablecer la confianza en España.También ha ofrecido todo su apoyo a las empresas españolas en latinoamérica. Pero, según las fuentes, el presidente ha sido claro con Rajoy, instándole a solicitar antes de que acabe el verano la compra de deuda por FEEF y seguir profundizando en el plan de estabilización de la economía española, aunque ha asegurado, según estas fuentes, que haría sus buenos oficios para que las exigencias de la Troika no sean exageradas y no se plateen condiciones macroeconómicas extremas que puedan agravar los problemas de la economía española.


