En Italia no se habla de otra cosa, y la mayorÃa de los medios de comunicación de todo el mundo recogen las imágenes del Gran Capitán español pidiendo al árbitro que diese por finalizado el encuentro y no añadiera más minutos de agonÃa para la selección azurra.
Iker Casillas ha demostrado que no solamente es uno de los mejores porteros del Mundo, sino que es mejor persona. Pocas veces, en su larga trayectoria deportiva, ha mostrado un comportamiento dudoso, al revés, siempre equilibrado, juicioso, noble, aportando lucidez y una enorme humildad a este vanidoso deporte donde se prima la arrogancia, el lujo y la prepotencia. Pero Iker, nuestro Iker, no asÃ.
Con este gesto, Iker ha engrandecido aún más el éxito de nuestra selección restaurando ese valor tan olvidado llamado deportividad. AsÃ, no es de extrañar que ayer durante el recorrido en autobús, padres, madres, niños y niñas le aplaudieran más que a nadie. Él respondÃa enviando besos al aire y lo hacÃa mientras ofrecÃa a todos, orgullosa y humildemente, la Copa, la Copa de Europa. ¡Qué cunda el ejemplo!



Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.