Han pasado cuatro años y casi nadie podÃa imaginar lo que iba a sobrevenir unos pocos meses después y ni mucho menos la grave situación económica ante la que nos encontramos.
Desde aquel junio de 2008, la situación ha cambiado considerablemente. A finales de agosto empezamos a escuchar las primeras alertas sobre que habÃa estallado una crisis financiera debido a las "hipotecas basuras" en USA. Tan solo un mes después el impacto llega a Europa: las fichas van cayendo, bancos infectados por estos productos en Bélgica, Holanda, Reino Unido, Escocia, Islandia, Irlanda empiezan a sucumbir. Aparecen las primeras dudas dentro de la UE, el Banco Central y el FMI. Se inyectan fuertes sumas de capital en las entidades infectadas, otras en cambio son nacionalizadas por sus propios paÃses. Europa empieza a desmoronarse polÃtica y económicamente. Para poner a salvo el sistema financiero y el euro aparecen los recortes y un poco más tarde los temidos rescates financieros ya que los paÃses no pueden financiar su deuda debido a la presión de los mercados financieros a través de la prima de riesgo. Asà caen sucesivamente Grecia, Irlanda, Portugal, ahora le toca el turno a España y próximamente será Italia. Dentro de cuatro años quizás la unión monetaria no exista, ni tampoco la polÃtica, pero los paÃses que la integran seguirán jugando al futbol y volverán a encontrarse en una fase final de la Eurocopa.
Está claro que lo mÃo no es la economÃa y que ante este panorama prefiero mirar hacia otra parte y volver mi mirada hacia el fútbol, esa suerte de pócima mágica que a todos aplaca y narcotiza.
Recuerdo que a finales del 2008 empecé a escuchar con bastante insistencia,  produciéndome cierto disgusto, que algunos paÃses del norte y centro de Europa y como no, los británicos acuñaron un nuevo término, el acrónimo PIGS (cerdos en inglés) para referirse a los paÃses con una posición más débil ante la delicada situación. Estos paÃses eran Portugal, Italia, Grecia y España y los cuatro, a pesar de las penurias polÃticas y financieras por las que están atravesando, se han clasificado para los cuartos de final de la Eurocopa que se está celebrando este mes en Polonia y Ucrania. Paradojas de la vida.
Estos cuatro paÃses se enfrentarán a partir de mañana a los paÃses DEF (Alemania, Inglaterra y Francia) más la humilde República Checa. De nuevo paradojas de esta vida
Grecia, el paÃs más vulnerable según los últimos acontecimientos, jugará contra la todo poderosa Alemania de Merkel, y probablemente deberá de tirar de épica para superar este duro escollo. Esa épica griega tan caracterÃstica del mundo helénico capaz de conseguir cualquier cosa puede llevar a su selección a la victoria. Si lo consigue supondrá el éxtasis para muchos griegos que durante meses se están sintiendo acosados por las duras restricciones y recortes que les imponen desde Alemania.
Italia se las verá con los inventores de este deporte, Inglaterra, una selección que, al estilo del carácter británico, es conservadora en su juego pero a la vez muy directa desde el punto de vista ofensivo. Los italianos deberán tirar de algo más que de su "victimismo" para superar a los ingleses. Deberán ser creativos, astutos y efectivos, cualidades que los italianos dominan en otras esferas, pero que en futbol no las aplican aferrados a ese absurdo catenaccio destructor. Sólo asà podrán deshacerse de una selección como la inglesa que no convence y que se ha clasificado gracias a un gol fantasma que debió subir al marcador.
Portugal se enfrentará a la República Checa a quien tratará de derrotar para devolver a sus ciudadanos ese orgullo de conquistadores. Orgullo que no debe empañar la actuación de Cristiano Ronaldo. Si Portugal es capaz de jugar de forma colectiva, tiene sus opciones de victoria, si no es asà seguiremos envaneciendo más al astro. Ante ellos la abnegada y luchadora selección checa, una de la sorpresas hasta ahora del campeonato por el juego desplegado y su exigencia táctica.
Por último España contra Francia que alardeando de chauvinismo ha sido la única selección que ha querido jugar contra el vigente campeón, perdiendo en ese último partido el primer puesto de su grupo, que hubiera evitado esta confrontación. Estas cosas gustan a los franceses.
PermÃtanme que en este partido no entre al análisis deportivo ya que presupongo que las fuerzas van a estar muy igualadas, pero España es actualmente en todos los sentidos mejor que Francia futbolÃsticamente hablando.
Sin embargo si quiero expresar que, alejándonos de cualquier tipo de consideraciones polÃtico-económicas, este partido debemos ganarlo aunque sea sólo para desagraviar al deporte español por los continuos ataques de sus personajes del guiñol hacia nuestros deportistas. Detrás que estaremos todos, desde Nadal, hasta Contador, pasando por el mismo Casillas, en definitiva, todo el deporte, todo el paÃs. Y también resarcirnos de las constantes alusiones a España y su situación económica durante la campaña electoral francesa a cargo de Nicolás Sarkozy que pensó que conseguirÃa réditos electorales si hacÃa creer al exigente electorado francés que si votaban socialismo acabarÃan igual que nosotros.Â
ImagÃnense que esta quimera se hace realidad y el domingo se han clasificado los cuatro equipos...¿Qué dirán entonces desde Europa?. De momento vamos a seguir soñando.



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